Estudio de Fertilidad

¿Cuándo realizar un estudio de fertilidad?
Las guías de buena práctica clínica especializadas en reproducción asistida recomiendan realizar las pruebas diagnóticas al cabo de 1 año de relaciones sexuales sin la utilización de métodos anticonceptivos.

Cuando la mujer tiene 35 años o más, o si existe alguna otra complicación o diagnóstico previo (abortos, patologías de base, etc) ese tiempo de espera debe acortarse a 6 meses.
¿Cuáles son los exámenes básicos y comunes?.

Dignosticar consiste en buscar todas las causas responsables de la esterilidad ya que el análisis de uno sólo de sus componentes puede ser insuficiente para emitir una orientación diagnóstica.
Estas pruebas forman parte de un protocolo que, una vez concluido, le permite al especialista orientar el diagnóstico y las posibilidades de embarazo respecto al tratamiento propuesto.

El primer paso en la primera consulta será hacer una historia clínica detallada, valorando antecedentes personales y familiares, así como aquellos factores ambientales, laborales, o hábitos tóxicos, que puedan influenciar en la fertilidad.

¿Cuáles son los exámenes para la mujer?
Estudio hormonal basal: se realiza una analítica de sangre para valorar la función ovárica e hipofisaria. Debe hacerse al principio del ciclo, entre el 2º y 4º día de manchado menstrual. De manera rutinaria, incluye FSH, Estradiol, LH y Progesterona.

  • Ecografía transvaginal: examen con ultrasonidos que aporta una valiosísima información sobre la reserva ovárica (folículos antrales), la morfología del útero y de los ovarios, y permite predecir la respuesta del ovario a la posterior estimulación ovárica en caso de ser necesaria. Debe realizarse también entre el 2º y 4º día de manchado menstrual.
  • Histerosalpingografía: radiografía en la que se emplea un contraste (líquido) inyectando a través del cuello del útero y que nos permite valorar la cavidad del útero y la permeabilidad de las trompas. Una obstrucción de ambas trompas impediría el proceso de fecundación natural. Se realiza después de terminar la regla pero antes de la ovulación (aproximadamente entre los días 5 y 10 del ciclo). Ésta es una prueba muy importante sobre todo antes de la realización de inseminaciones artificiales.

¿Cuáles son los exámenes para el varón?
Seminograma: es el análisis del semen. También se le denomina espermiograma. En él valoramos aspectos que sabemos tienen influencia para conseguir el embarazo. Fundamentalmente, estudiamos la cantidad de espermatozoides, su movilidad y la forma de estos.

  • Test de capacitación (o REM): Es un estudio complementario al seminograma, que consiste en procesar la muestra eliminando el plasma seminal y seleccionando los espermatozoides de mejor movilidad mediante gradientes discontinuos de densidad o SwimUp. Una vez preparada la muestra, la suspensión final que se obtiene posee los espermatozoides de mejor calidad para llevar a cabo la fecundación del óvulo.

A partir de los resultados obtenidos en el Test de capacitación espermática se podrá aconsejar la técnica de reproducción asistida (TRA) más adecuada a cada caso (Inseminación artificial, FIV convencional o FIV-ICSI).

¿Existen otras pruebas diagnósticas?
Existen multitud de pruebas que pueden ser útiles en casos concretos, pero no se realizan de forma rutinaria a todos los pacientes. Estas pruebas, que denominamos complementarias, se solicitan tras la primera entrevista por sospechar de alguna patología específica o se piden para aclarar el resultado de las pruebas básicas.

  • Hormona antimülleriana: hormona que segregan los folículos ováricos. Su determinación constituye un método novedoso para medir la reserva ovárica. Puede realizarse en cualquier momento del ciclo con una sencilla muestra de sangre.
  • Histeroscopia: es un examen endoscópico (minicámara) durante el cual se introduce un tubo óptico a través del cuello uterino para visualizar la cavidad uterina (histeroscopio = mini-cámara), permite una visión directa y precisa tanto del canal cervical como del interior del útero. Se realiza en quirófano bajo sedación anestésica, lo que permite que la paciente pueda irse de la clínica en perfecto estado al cabo de una hora aproximadamente. La histeroscopia se realiza para diagnosticar posibles alteraciones dentro del útero y en algunos casos permite explicar por qué no se implantan los embriones o la causa de los abortos de repetición.
  • Estudio de receptividad endometrial: Se realiza por aspiración de la mucosa endometrial mediante una cánula que se introduce en el útero a través del canal cervical. Se manda al laboratorio y se estudia para ver si existen algunas infecciones o anomalías a nivel del endometrio.
  • Cariotipo: Puede revelar anomalías cromosómicas explicando la esterilidad o infertilidad. Se realiza a partir de una analítica sanguínea.
  • FISH de espermatozoides: el FISH (Fluorescence in situ Hybridization) en espermatozoides es una técnica que permite caracterizar parte del material genético de los espermatozoides. La técnica de FISH permite saber cuántas copias de un cromosoma hay en cada espermatozoide. De esta manera se puede calcular el porcentaje de espermatozoides cromosómicamente alterados (espermatozoides aneuploides) para los cromosomas que se estudian. Está indicada cuando el seminograma muestra una alteración grave en los parámetros analizados, se han producido varios abortos tempranos y/o fallos de implantación embrionaria.
  • Estudio de fragmentación espermática: se refiere a roturas o lesiones en el material genético del espermatozoide. A mayor número de lesiones, menor será la integridad del material genético y las probabilidades de que se produzca un embarazo a término. Indicado cuando el seminograma muestra una alteración grave en los parámetros analizados, se han producido varios abortos tempranos y/o fallos de implantación embrionaria.
  • Exámenes bacteriológicos y bioquímicos: examen más profundo (cultivo de semen o análisis de sangre) para detectar infecciones que alteran la calidad del semen.