Fallos de Implantación y Abortos de Repetición: unidad especializada

 

Implantación y evolución de embarazo: las claves

El fallo de implantación o los abortos de repetición son situaciones muy dolorosas para los pacientes y requieren de un abordaje especializado, que en la Clínica ERGO cuidamos desde una unidad específica multidisciplinar.

¿Qué es el fallo de implantación?

Se considera que una mujer sufre de fallo de implantación cuando no se consigue una prueba de embarazo positiva tras al menos 2 transferencias de embriones de buena calidad (con óvulos propios) o de una transferencia cuando se utilizan óvulos de donante.

Sin embargo, puede considerarse necesario realizar pruebas complementarias tras un solo embrión transferido en casos concretos, analizando detenidamente la historia clínica de la pareja.

 

¿Cuándo hablamos de abortos de repetición?

La definición utilizada por los profesionales reproductivos entiende que una mujer está sufriendo de abortos de repetición cuando han ocurrido al menos dos abortos naturales consecutivos antes de la semana 20. Sin embargo, y aunque a veces no se da la importancia que merece, también deben tenerse en cuenta los abortos bioquímicos o comunmente llamados microabortos, ésos en los que tras una prueba de embarazo positiva, se produce un sangrado y pérdida gestacional a los pocos días.

 

¿Por qué ocurre el fallo de implantación embrionario o el aborto recurrente?

Esta pregunta es todo un reto y un desafío para la ciencia reproductiva, porque se desconocen muchos de los procesos que culminan con una correcta implantación embrionaria. De entrada hay que analizar que en este proceso están implicados la madre (a nivel uterino) y el embrión (cuyo origen es materno y paterno).

Aunque no siempre es fácil conocer el origen, en los últimos años se han hecho grandes progresos en este campo.

Un estudio correcto del fallo de implantación requiere una valoración multidisciplinar; por ello en la Clínica ERGO hemos creamos un grupo de trabajo especializado en estos trastornos y que incluye a ginecólogos, biólogos moleculares, genetistas y embriólogos.

 

¿Cómo estudiamos el fallo de implantación y el aborto de repetición?

Los estudios a realizar deben seguir el perfil de sospecha que los profesionales tengan en cada caso. Sin causa aparente, y siguiendo un orden de mayor a menor probabilidad, se plantean los siguientes posibles motivos:

  • Alteración genética en los embriones: el propio ser humano, como especie, tiene un porcentaje de embriones genéticamente alterados más alto que en otras especies. Este porcentaje aumenta a medida que, sobre todo en el caso de la mujer, la edad del paciente aumenta pudiendo llegar a más de un 85% por encima de los 42 años. Aunque es cierto que los embriones que son de mala calidad o que incluso se bloquean en desarrollo tienen con mayor probabilidad alteraciones genéticas que explican esa no evolución, no se puede asegurar que un embrión morfológicamente esté correcto sin analizarlo genéticamente. El motivo de estas posibles alteraciones genéticas embrionarias no tiene porqué ser solamente por la edad del óvulo, sino por ejemplo, alteración en el cariotipo, muestras seminales alteradas, etc.

 

  • Ventana de implantación desplazada: a lo largo de todo el ciclo menstrual, el endometrio sólo tiene la capacidad de interectuar con el embrión durante un periodo de 24-36h. Es la llamada ventana de implantación. Un porcentaje de pacientes pueden tenerla desplazada, y en lugar de estar situada donde suele estar de manera general, requieren de un día más o menos de medicación para transferir el embrión.

 

  • Bacterias endometriales: al igual que en otras partes del cuerpo como el intestino o la boca, el endometrio debe tener presencia de lactobacillus, una bacteria buena que favorece la implantación y la evolución del embarazo. Tanto si esta bacteria se encuentra en poca cantidad, como si existe la presencia de bacterias patógenas, incluso las implicadas en la endometritis crónica, puede llevar a un fallo de implantación o un aborto recurrente.

 

  • Alteración de coagulación: una historia médica personal y familiar realizada detenidamente puede, en muchos casos, hacer sospechar de un problema de coagulación de base. Sin embargo, hay pacientes en los que no existe tal sospecha pero que puede tener estos factores alterados y por tanto ser más complicada la consecución del embarazo evolutivo.

 

  • Desorden inmunológico: el proceso de implantación requiere de una modulación inmunológica muy delicada y pequeñas fluctuaciones en este equilibrio pueden impedir el embarazo.

 

  • Alteraciones morfológicas uterinas: aunque es cierto que muchas de estas alteraciones se pueden sospechar por ecografía convencional, pero en otros casos es necesario ver si existen tabiques, micropólipos o miomas que impronten cavidad.

 

 

¿Qué podemos hacer para analizar cuál es la causa?

Las nuevas técnicas tanto de diagnóstico como de actuación en los laboratorios de reproducción asistida nos permiten poder abordar las causas anteriores.

 

  • Alteración genética en los embriones: el cariotipo es una analítica de sangre fundamental antes estas sospechas, pero incluso si el resultado es normal, debemos plantear analizar genéticamente los embriones para poder identificar aquellos que no tienen alteraciones cromosómicas. Además de la causa de edad materna, existen diferentes estudios espermáticos que nos permiten ver si la causa puede ser masculina. Además, puede realizarse tanto por biopsia embrionaria, como por la nueva técnica Embrace, para la que no es necesario tocar los embriones sino simplemente analizar la gota de cultivo en la que estuvieron desarrollándose.

 

  • Ventana de implantación embrionaria: debemos imitar un tratamiento para transferencia de embriones congelados, con la medicación, controles ecográficos, analíticas hormonales, etc, y el día que se fuera a realizar la transferencia del embrión, en lugar de eso, se hace una biopsia endometrial.  Se realiza en consulta y los resultados obtenidos nos permiten conocer el margen de horas de progesterona que requiere esa paciente para tener localizada su ventana de implantación de manera personalizada.

 

  • Bacterias endometriales: puede realizarse en la misma biopsia que la ventana de implantación y existe tratamiento para solucionarlo. Si el lactobacillus está en baja cantidad, se administran probióticos específicos para recuperarlo. Y en caso de presencia de bacterias patógenas, se indica el antibiótico concreto a esa bacteria y posteriormente se refuerza con tratamiento probiótico, además de repetir la biopsia para confirmar la correcta recuperación.

 

  • Alteración de coagulación: en ERGO contamos con un test específico de análisis genético asociado a alteraciones de coagulación especialmente diseñado para pacientes que intentan embarazo que sencillamente consiste en una muestra de sangre. Mediante un algoritmo, se indica el riesgo trombótico asociado y la necesidad (o no) de tratamiento anticoagulante.
  • Desorden inmunológico: se puede abordar tanto desde el punto de vista del estudio KIR/HLA-C en ambos progenitores (aplicable también a programas de donación de óvulos y semen) como el estudio inmunológico del endometrio.

 

  • Alteraciones morfológicas uterinas: debe realizarse una histeroscopia, que consiste en introducir una pequeña cámara por el cuello del útero para poder visualizar la cavidad.

 

¿Por qué  no implantan los embriones? ¿Por qué se abortan? ¿Vale la pena repetir el tratamiento? ¿Es tiempo de dejarlo o de cambiarlo?

Nuestro alto grado de especialización en aborto de repetición / fallo de implantación, nos permite concretar los pasos a seguir ya en la primera visita. Sobre la marcha además pueden realizarse muchas de las pruebas antes descritas, lo que permite un abordaje rápido sin listas de espera ni tiempos largos para encontrar respuestas.

Análisis personalizado de su historial médico.

 

Si te encuentras en alguno de estos casos, pide cita con nuestro equipo de reproducción asistida. En la Clínica ERGO queremos ayudarte.